lunes, 31 de octubre de 2016

CAPITULO 1: Prólogo y "Los primeros tiempos"


PRÓLOGO DEL ALCALDE SR. JORDI BALLART
Celebrar el 50 aniversario del barrio terrassense de Can Parellada es una excelente oportunidad para mirar atrás y recordar todo lo
que ha ido forjando la identidad y la historia de nuestra ciudad. La
masía de Can Parellada es el nexo de unión entre el pasado más remoto de este territorio situado en el margen izquierdo del arroyo de las Arenas: a finales de los años sesenta es aquí donde se empezaron a construir los primeros edificios que formarían el barrio, en un entorno de precariedad, de nula planificación urbanística y de carencias importantes en cuanto a servicios y comunicaciones.
Desgraciadamente, en la Terrassa de las últimas décadas del franquismo había muchos barrios con problemáticas similares a la de Can Parellada. Barrios de personas y familias trabajadoras, que buscaban mejorar su calidad de vida a pesar de tener recursos económicos muy limitados, ya las que la especulación urbanística y la irresponsabilidad de las administraciones de aquella época llevaron a vivir a barrios que no cumplían con unos mínimos requisitos de urbanización y servicios.
Por ello, las asociaciones de vecinos y vecinas fueron y son herramientas fundamentales para luchar e ir ganando progresivamente pequeñas o grandes mejoras en toda la ciudad. La de Can Parellada, en concreto, ha sido siempre un instrumento cívico y participativo esencial para impulsar el bienestar y la mejora del barrio, para consolidar la convivencia y la identidad y para progresar.
La llegada de la democracia municipal, en 1979, fue decisiva para iniciar la transformación de Can Parellada, en paralelo a la de todos los barrios de la ciudad. Algunos hitos esenciales fueron, por ejemplo, la construcción del puente, el CAP Antoni Creus, la escuela Francisco Aldea, el IES Egara, el Casal de Barrio de Can Parellada, la eliminación de las líneas de alta tensión, la consolidación del Club Deportivo Can Parellada ... y muchas, muchísimas otras mejoras, pequeñas o grandes, que han significado ganancias en calidad de vida para todos y un fortalecimiento de la identidad del propio barrio. Uno de los compromisos fundamentales del Ayuntamiento de Terrassa es precisamente garantizar que los diferentes barrios de nuestra ciudad tengan una calidad de vida y un nivel de equipamientos similar, que no haya barrios de primera ni de segunda, para que Terrassa sea una ciudad territorialmente equilibrada y socialmente cohesionada.
Desde los años ochenta, esta política territorial ha sido una constante en toda la ciudad y ha dado unos frutos extraordinarios que, justamente ahora, cuando celebramos el cincuentenario del barrio, podemos ver y valorar en su conjunto. Es evidente que hay que seguir insistiendo en esta línea en el futuro, a medida que dejamos atrás los efectos de la crisis económica, que ha supuesto una reducción de las inversiones y una priorización del bienestar social, la educación y la promoción económica al conjunto de la ciudad para luchar contra el paro, contra la exclusión y contra las desigualdades. En cualquier caso, la historia de estos cincuenta primeros años del barrio de Can Parellada debe incluir forzosamente un reconocimiento y un homenaje a sus vecinos y vecinas, a todas las generaciones que se han comprometido con el barrio y con la ciudad de Terrassa, que han trabajado y luchado para mejorar las cosas, para crear actividades deportivas, culturales, sociales y de ocio, para preservar la identidad y para construir un futuro de progreso.
Este libro recoge gran parte de esta historia a través de imágenes, vivencias y recuerdos que constituyen un extraordinario ejercicio de memoria colectiva y una buena ocasión para mirar atrás, hacer balance y valorar la evolución de un barrio vivo y dinámico , que mira hacia adelante con el orgullo de la transformación impulsada y con la pasión por mejorar la vida de las personas y para hacer hincapié propio de Can Parellada en el corazón de la identidad y

la historia común de la gran ciudad que es Terrassa .
¡Por muchos años a todas y todos!


Jordi Ballart i Pastor
Alcalde de Terrassa

LOS PRIMEROS TIEMPOS




--------- El nombre del barrio proviene de la masía del Siglo XVI que era propiedad de los hermanos Parellada. Está situada a la derecha de la riera de las Arenas. En ella se han encontrado
importantes restos arqueológicos del Siglo III. aC. En la otra banda de la riera, en terrenos de la masía, hacia finales de 1967 comienza a surgir una urbanización precaria con un bloque de pisos construido por FOPINSA, que fue el primero de muchos otros que configuraron este barrio extremo de la ciudad, hasta no hace mucho con conexiones difíciles con Terrassa. El proyecto de urbanización del barrio es de finales de la década de 1980, cuando se construyó el puente de Can Parellada, que permitía el enlace con el resto de la ciudad.






Can Parellada es la masía que da nombre a un barrio de Terrassa situado en el margen izquierdo de la Riera de las Arenas. En sus alrededores se han se han localizado restos ibérico-romanos del S.III aC (un horno de cocer cerámica). Los orígenes escritos se remontan al S. XIV que aparece en los censos de Terrassa desde 1457, en que se nombra como propietario a Bertomeu Parellada. En 1558 figura como propietaria la viuda Parellada. En el archivo de Terrassa se conserva un plano de heredad de Francesc Parellada y su entorno, que en aquella época era un pagés de la parroquia de Sant Pere, zona de fuera de Terrassa. El plano en cuestión fue hecho por Joan Surís el año 1776 y es muy interesante la información que ofrece de esta zona en la que podemos ver la existencia de otros masos ya desaparecidos. El mas Parellada era de propiedad alodial (antiguo régimen de propiedad de bienes inmuebles) del monasterio de Sant Cugat del Vallés y comprendía un territorio extenso que dependía de diversas instituciones eclesiásticas, del castlá(encargado de guardar) de Terrassa y de la casa de Sentmenat. Este territorio incluía los masos Parellada, Boneixida, Riambau y Soler. El fondo de archivos de la casa (1542-1896) fue donado a la ciudad de Terrassa por los herederos de la familia Parellada el año 2.000 y se conserva hoy en el Archivo Municipal. La masía actual es del siglo XVIII y hoy se encuentra en mal estado de conservación situada en un cerro en medio de un polígono industrial que no le da ninguna vistosidad. Uno de los elementos destacables de la masía es que aún conserva “l`antic barri” y una mina de agua procedente de Can Barba, que, atravesando la Riera de las Arenas llega hasta la misma masía de Can Parellada, pasa por la antigua carretera Gracia-Manresa y atraviesa la finca de Can Guitard de la Riera.



La masía al largo de los años ha ido perdiendo sus antiguos terrenos de cultivo (viñas, huertos, cereales y cultivo de tabaco). Otros terrenos fueron ocupados para hacer naves industriales y hacia los años 60 se hicieron servir por la empresa Fopinsa para construir los primeros cuatro bloques de pisos. Los campos donde se construyó el barrio estaban destinados al cultivo de viñedos, productos hortícolas y tabaco. Tanto la finca como la zona donde se construyó el barrio eran extraordinariamente ricas en corrientes subterráneas de agua que daban origen a numerosas fuentes y humedales. Hay que destacar, por lo curioso, que a pesar de la

 riqueza agrícola de la finca, uno de los hermanos Parellada quiso introducir innovaciones e instaló una granja de conejas blancas para la explotación de su pelo (ilimitación al de tipo Angora). Pero las conejas recibían por las noches la visita de los conejos autóctonos y, para desgracia del buen hombre, los gazapos nacían cada vez con el pelo más oscuro. La quiebra fue inminente y tuvieron que cerrar la granja. A mediados del año 1967 comenzaron a llegar los primeros habitantes de Can Parellada al Bloque 1 que era el único que estaba terminado. Emilio Sánchez (Emidur), Petronila García, Santiago Moreno, Manuel García, Mari Carmen Hidalgo, Francisco Arenas (padre de Zoco), Antonio (el Chaqueta).... y otros muchos más llegados de distintas provincias españolas empezaron a escribir con esfuerzo, sacrificio e ilusión la historia de nuestro barrio que ha llegado estos días a su 50 Aniversario.
Ni que decir tiene que los primeros años fueron muy difíciles ya que la mayoría de las familias llegaban con lo puesto y hubo que hacer muchos sacrificios para poder alcanzar un nivel de vida acorde con lo que se pretendía en aquellos tiempos.
Yo de aquella primera época destacaría en el aspecto social la camaradería y el respeto que había entre sus habitantes. 

Todos nos conocíamos y nos ayudábamos unos a otros dentro de nuestras posibilidades. Nunca faltaba un ¡¡Buenos días!! o un ¡¡Hasta luego, qué lo pases bien!! El día 30 de noviembre de 1968 en nuestro incipiente barrio se produjo un acontecimiento que no quiero pasar por alto: Nació el primer bebé de Can Parellada. Fue la niña Agustina Agudo Romero hija de Jacinto y Angelita. La noticia fue recibida con gran alegría y alborozo e incluso Fopinsa y los vecinos le hicieron un montón de obsequios y le regalaron una medalla conmemorativa. Como la mayoría de los habitantes que iban ocupando los pisos eran personas jóvenes que se casaban en cuanto tenían vivienda y trabajo la cigüeña tenía que hacer horas extraordinarias en sus continuos vuelos a Can Parellada.
Los medios de comunicación eran muy escasos. Sólo existía la Gua Gua de la empresa Sarbús conducida por Clemente Morato que hacía el recorrido Can Parellada-Montserrat-Rubí dos veces por la mañana y otras dos por la tarde. La compra de los vehículos particulares era escasa porque había otras prioridades más necesarias por atender y además el trabajo abundaba cerca de los domicilios.
En un principio las masías colindantes abastecían a los primeros canparellenses de los productos básicos como eran la fruta, huevos, carne y leche. Las más cercanas eran Can Sabater de la Muntanya, Can Sabater del Torrent y Can Esteve.
El pan, el vino y aceite los traía en una furgoneta el Sr. Cazorla hasta que se inauguró una tienda en el Bloque 1 regentada por la Sra. Carmen "La francesa".
 Posteriormente la tienda de Carmen pasó a José Pérez y a su Sra.
que la mantuvieron abierta hasta su jubilación. Un par de años más tarde entró en funcionamiento Autoservicios Milla, también en el Bloque 1. Supuso una gran novedad porque, además de ultramarinos, vendían productos cárnicos. En la esquina del mismo bloque se inauguró la primera panadería de la Sra. Paquita que posteriormente fue regentada durante un montón de años por su sobrina Paca. El año 1971 solamente en los cuatro bloques nacieron 40 niños. ¡¡Lo mismo que ahora!! Como el Ayuntamiento no se hacía cargo de la Urbanización porque "era privada" los mismos vecinos se encargaban de la limpieza y conservación del barrio.

Diciembre de 1971 MEMORIA DE LA LUCHA ANTIFRANQUISTA EN TERRASSA

….Los conatos de manifestación continuaron durante el resto del mes de diciembre hasta que se conoció la conmutación de la pena de muerte -dictaminada en un en el último momento por el general Franco- por una condena a cadena perpetua. El 29 de diciembre por la tarde la policía disuelve una manifestación en el centro de la ciudad donde los inspectores de la Brigada Político Social detienen al trabajador de la construcción Manuel Rodríguez Balmiza. Este militante de Comisiones Obreras era vecino de Can Parellada, un barrio en formación constituido por cuatro bloques de pisos donde coincidió con otros militantes del PSUC, Antonio Merino, Francisco Cazorla López, Gerardo la Cueva Lasheras, José Plaza Gabarrón, Francisco Lucas, Antonio Ropero y Francisco Luna que habían llegado a vivir con sus familias procedentes de otros lugares cómo el Torrente de la Maurina, Montserrat o Can Anglada. Como parte integrante de su compromiso de lucha contra la dictadura este grupo de militantes comunistas articularon el primer movimiento vecinal en Can Parellada a principios de la década de los 70 reivindicando que el barrio fuera reconocido como un espacio urbano y no residencial ni privado por parte del Ayuntamiento exigiendo una mejora urbanística y el establecimiento de un transporte público así cómo luchando para conseguir que el barrio tuviese unos equipamientos básicos en materia educativa y sanitaria. Poco tiempo más tarde con la construcción de otros grupos de viviendas, más militantes del PSUC y de la Juventud Comunista de Cataluña José López Neiro -José López Rodríguez y Gabriel Llamas, entre otros, dieron soporte a la dinamización social del barrio.

A todos ellos les llegaba la prensa y propaganda clandestina del partido mediante los contactos que recibían de Miguel Rodríguez, un militante que vivía en las Fonts y que hacía servir su casa como estafeta en aquella zona de Tarrasa. Además de Manuel Rodríguez Balmiza que había estado detenido directamente en la calle cuando se disolvía la manifestación por la amnistía y anulación de las penas de muerte, la policía va a hacer una batida policial contra los militantes que supuestamente habían participado en el acto de protesta de la noche del 29 de diciembre. En los primeros días de enero de 1971 coincidieron en el depósito carcelario de San Lázaro después, de pasar por las dependencias policiales, Manuel Fernández Medina, José García Cabrera, Juan Martínez Martínez, Pedro Pardo….. Otros vecinos cómo eran Ginés Gil y Jesús Moreno, sin una militancia política activa en esta primera etapa de crecimiento del barrio, se implicaron activamente en las iniciativas de la Asociación de Vecinos de Can Parellada… (Del libro Combate por la libertad de José Luis Lacueva, Manuel Márquez y Lourdes.Plans) =========================================== Recuerdo que el año 1972 se hizo una limpieza general en la que prácticamente participaron todos sus habitantes. 
En junio de ese mismo año tuvo lugar la primera Fiesta Mayor (o Verbena de San Juan) de Can Parellada. Se engalanó la plaza de Iberia con guirnaldas y farolillos. Hubo una gran asistencia de público, incluso de los barrios cercanos de Can Palet, Montserrat y Les Fonts. 
La AVV organizó los festejos sin tener ni una sola peseta. Para el baile se contrató a un conjunto de Sant Boi y cerró el festejo Matilde “la Galleguita” que era una artista de cierto renombre en aquella época. Con la rifa de un cerdito y la colaboración de los bares se pudieron sufragar los gastos. La escolarización de aquellos primeros años fue bastante complicada. Los vecinos comenzaron a movilizarse y frecuentemente podían verse a numerosas madres desplazándose por la carretera de Rubí con los niños en sus cochecitos para manifestarse delante del Ayuntamiento de Terrassa pidiendo soluciones para el problema de la docencia. El Ayuntamiento puso un autobús para trasladar gratis a los niños de Can Parellada a la Fundación Busquets y a otros centros escolares de Terrassa donde se les impartían clases.
De la Cueva con su famoso camión Ebro en aquellos primeros tiempos

RECUERDOS DE MARI CARMEN:
Mari Carmen era una niña de siete añitos que hacía sólo unos meses había llegado de Extremadura en compañía de su familia.

¡¡Venga, date prisa!! Hoy vas a llegar tarde y ya sabes que "el Piojo" no espera-le gritó su hermana Rosa desde la cocina donde le estaba preparando una taza de café con leche y unas tostadas de pan. La pequeña salió del lavabo y en un momento dio buena cuenta del apetitoso desayuno.

Engracia, su madre, le acompañó hasta la parada del "Piojo", así era conocido popularmente, no sé si por los saltos que daba o por qué otro motivo, el viejo autobús que cada día llevaba y traía a los niños en edad escolar de Can Parellada a la Fundación Busquets de Terrassa para que les impartieran clase. Llegaron a la parada y el autobús no había llegado. Como el día era frío y lluvioso madre e hija tuvieron que refugiarse en la entrada del Bar Can Parellada hasta que por fin apareció “el Piojo” y el grupo de alumnos emprendió camino hacia la Fundación.
A Mari Carmen el edificio, la clase y sobre todo el patio les parecían enormes. Aunque recordaba continuamente la escuela y a las compañeras de su pequeño pueblo extremeño se estaba adaptando con rapidez a su nueva situación y, tanto las monjas como sus padres, estaban muy contentos con sus progresos educativos. A pesar de todo la niña no comprendía ciertas cosas y cada noche, cuando se sentaban en la mesa para cenar, bombardeaba a sus progenitores con numerosas preguntas. -"Padre:¿Por qué nosotros tenemos que coger un autobús para ir al colegio y los demás no?"- -"Te tienes que dar cuenta Mari Carmen que este barrio es nuevo y aún está construyéndose. Más adelante se abrirán algunos colegios para que los niños no tengan que desplazarse"-le contestó su padre. -¿Y por qué no construyeron el colegio antes que los edificios?- Ésta pregunta se quedó sin respuesta. -"Tampoco comprendo por qué en la Fundación los alumnos estamos divididos en dos grupos: “Los internos” y "los de fuera"- el padre le contestó diciéndole que eso no tenía demasiada importancia. -"Para mí sí que la tiene"- le replicó la pequeña. "En el comedor a ellos les ponen la comida en un plato de cristal y a nosotros en uno de plástico. Y por la tarde a la hora de la merienda ellos se ponen los primeros de la fila para coger el pan y el chocolate y en cambio a nosotros, que vamos los últimos, muchas veces no nos toca porque no hay raciones suficientes"- el padre le contestó que a él siempre le habían enseñado que "es de bien nacidos ser agradecidos" y si las monjas actuaban así sería porque no tendrían otros medios a su alcance.  
A la niña no le convencieron estas explicaciones y siguió cenando....... (Mari Carmen Tena Martín).

La empresa cedió al Ayuntamiento unos locales en el Bloque 2 a los que ésta envió dos maestras para que impartieran clase a los pequeños canparellenses que no disponían de colegio para su escolarización. El agua que se suministraba en aquellos primeros tiempos provenía de un enorme pozo que había al otro lado de la Riera. Cuatro motores bombeaban el agua al depósito de la zona industrial y al de Can Parellada situado en la parte alta de las torres. Desde allí el agua bajaba a Can Parellada por su propio impulso a consecuencia del desnivel. Los encargados del agua eran Francisco Barbosa y Manuel García. Posteriormente Francisco marchó a Francia y le sustituyó Bertomeo Osorio. En la intersección de las calles Francia y América, más o menos por donde está la Clínica Dental, se hizo una perforación de más de cien metros de profundidad para el abastecimiento de agua al barrio pero tuvieron que cegarla porque aunque el agua era abundante salía mezclada con arena y entorpecía el funcionamiento de las bombas de extracción. 


Alumnos del Bl.2 Al jubilarse Manuel García el abastecimiento del agua de Can Parellada pasó a la Mina de Aguas de Terrassa que compró a Fopinsa sus instalaciones. 

domingo, 30 de octubre de 2016

CAPÍTULO 2: De Extremadura llegamos


Benquerencia de la Serena era un pequeño y entrañable pueblecito de la provincia de Badajoz. Se había iniciado la década de los setenta y la crisis de aquellos años estaba haciendo estragos en numerosas familias benquerencianas que, sin remedio, tenían que
emigrar para buscarse el sustento y encontrar nuevos horizontes.

Manolo y sus tres hemanos: Emilio, Luis y Felisa pertenecían a una familia acomodada a la que poco a poco se le iban acabando los recursos económicos.

Manolo rondaba ya los veinticinco abriles. Había terminado Magisterio y estaba novio con Rosa, una preciosa chica de la Roda.
Como había que mirar por el bien común la familia decidió emprender una nueva vida fuera del pueblo.

La mayoría de los benquerencianos estaban emigrando a Bilbao, Barcelona y Madrid así que para después poder tomar la decisión definitiva Manolo y su suegro Manuel( el Roso) decidieron a viajar a dichos lugares para conocer "in situ" las posibilidades trabajo y vivienda.

Madrid no les convenció porque el precio de las viviendas era desorbitado así que emprendieron viaje a Barcelona.
Cuando llegaron a la capital catalana tomaron un tren de cercanías y se dirigieron a Les Fonts de Terrassa lugar en el que vivían algunas familias benquerencianas que habían emigrado años atrás.

Por toda la zona, muy cercana a Terrassa, había numerosas empresas así que el trabajo estaba prácticamente asegurado. Además les dijeron que a pocos metros de allí se estaba construyendo una nueva urbanización: Can Parellada en la que los pisos tenían unos precios bastante asequibles. Al día siguiente fueron a verla. 

Había ya construidos tres bloques de cuatro escaleras cada uno y cinco pisos de altura. En los bajos locales comerciales. El encargado de la urbanización, Sr. Juan , les estuvo dando la información que necesitaban y a los pocos días regresaron a Benquerencia con la decisión tomada: Can Parellada sería el lugar de residencia de ambas familias. 

El día 30 de noviembre nueve miembros de las dos familias abandonaban el pequeño pueblo y en un autobús de Zalamea(Poli y Rosendo) emprendían un largo viaje camino de Barcelona. 

Aún recuerdo las lágrimas de la partida al salir de Benquerencia y a medida que avanzaba el viaje la ilusión por emprender una nueva vida en otras tierras se fue apoderando de todos.

Después de veintiocho largas horas de camino el autobús llegó a nuestro destino: Les Fonts de Terrassa.

sábado, 29 de octubre de 2016

CAPÍTULO 3: ¡¡Trabajo para todos!!

El autobús nos dejó en casa de la Evangelina, una benquerenciana familia de Rosa, que llevaba ya bastantes años en Cataluña. 
En su casa y en la de la Concha estuvimos varios días hasta que alquilamos una casita en el barrio de San Juan justo detrás de la estación de Les Fonts.

Antes de seguir adelante quiero agradecer la excelente y desinteresada ayuda que recibimos en aquellos tiempos de los numerosos benquerencianos residentes en la zona: Manuel y Evangelina, Concha y el Teco, Santiago Paredes(Capullo), toda la
familia de la Machaquita y otros muchos que sería largo nombrar.

Una vez resuelto el problema del alojamiento empezamos a dar el siguiente paso que era encontrar trabajo. A mí este tema me daba bastante miedo porque pensaba que por el desconocimiento del idioma, la falta de preparación y  nuestra ignorancia sobre la industria textil, que era la que más abundaba en la zona, encontrar trabajo nos sería complicado. Pero bueno me animé un poco cuando me dijeron que también había bastantes empresas dedicadas a manufacturar otro tipo de productos.

Apunté en una libretilla de bolsillo los nombres de las empresas, que según me dijeron podríamos encontrar trabajo: Flex Internacional, Fantasías Docre, Lamirsa, Tintes Viscolán, Veyga, Gorina Vallés, Magepsa, Climent, Carpeli, etc, etc. y de buena mañana, con paso firme y llenos de ilusión, salimos acompañados del amigo Santiago Paredes a buscar faena.

En la primera fábrica que entramos nos estuvieron haciendo
numerosas preguntas y al final nos dijeron que en cuanto hubiese alguna baja nos avisarían.

A pocos metros de allí estaba Fantasías Docre, empresa dedicada a la confección de telas para batas, camisas y pantalones shorts. Tocamos el timbre y salió a recibirnos José Dómper "el maño", cuñado del dueño y encargado del personal. Empezó a hacerme preguntas sobre si sabía leer y escribir, si manejaba las cuatro reglas o si tenía faltas de ortografía. Sacó una libretilla y un lápiz y escribió una multiplicación y una división. Todo esto de pie en la puerta de la fábrica. Me dijo que resolviera las operaciones y escribiera una frase de un par de líneas.

Cuando le entregué la hoja puso cara de sorpresa por lo rápido que lo había hecho. Entonces le dije que tenía terminada la carrera de magisterio. El buen hombre comenzó a disculparse y nos hizo pasar dentro del local. Nos explicó que el director del turno de la noche se había jubilado la semana anterior y necesitaban una persona para que ocupara su cargo. Y, mira por donde, esa persona fui yo.

Me costó bastante adaptarme a mi nuevo trabajo debido al horario que tenía: de ocho de la tarde/noche a las ocho de la mañana y, sobre todo, al enorme ruido que producían las máquinas ketten y
las acolchadoras.

La planta de la fábrica estaba formada por dos construcciones rectangulares a las que entrábamos los trabajadores por la puesta trasera donde estaba situada la portería y el muelle de carga y descarga de los camiones. A la izquierda del edificio y separada de la otra nave estaba la estampación con unas enormes máquinas donde entraba la tela blanca y salía por el extremo opuesto con los colores y dibujos que en aquella época estaban de moda. La maquinaria era italiana y estaban funcionando veintitrés horas diarías. Sólo paraban la media hora de la comida de cada turno.

Recuerdo que una noche hubo una avería en la máquina principal y la estampación estuvo parada una semana porque tuvo que venir un técnico italiano. Los ocho o diez trabajadores hubo que "recolocarlos" en otras secciones de la fábrica para que no perdieran su salario.

En la parte central estaban colocadas dos enormes filas de máquinas Kettens que se encargaban de hacer el tejido liso. A la derecha las acolchadoras con su característico traqueteo y espantoso ruido preparaban la tela para batas, batines y colchas.
Al fondo estaban las oficinas a las que se accedía por la puerta principal que estaba al lado de la Masía de Can Parellada.


El sábado era el día de cobro. A cada trabajador se le entregaba un pequeño sobre marrón con el dinero correspondiente y un tíquet de caja con el desglose del importe que era el siguiente: 
Sueldo semanal, horas extras y prima. 
Se daba el caso curioso que muchas veces el importe de la prima era superior al sueldo. De todas maneras aún sigo pensando que se pagaba muy poco para el trabajo que se realizaba.
Además yo tenía la orden de que cuanto en la tela hubiese alguna tara de más de veinte centímetros lo comunicara a la oficina y el responsable de ella se quedaba sin prima. 
¡¡Cuantas veces tuve que hacerme el despistado y mirar para otro lado!!

Había tal cantidad de trabajo que cuando alguien no estaba agusto con su faena o le parecía que ganaba poco pedía el finiquito y en unos días estaba trabajando en otra empresa.
¡¡Qué tiempos aquellos!!

Uno de los momentos más trágicos vividos en la fábrica fue el día que mi paisano y amigo Pepe Luis trabajando en la estampación fue a quitar un trozo de tela que se había enganchado entre dos currones(rodillos) sin la precaución de parar la máquina. Como si
de tela se tratara la máquina se engulló su brazo derecho. Menos mal que consiguieron pararla a tiempo pero cuando  desmontaron los dos currones el cúbito y el radio aparecieron completamente descarnados.

En Fantasías Docre conocí e hice amistad con muchos canparellenses en los dos años que estuve hasta que decidí volver al magisterio en los Salesianos de Terrassa y Colegio Goya.

viernes, 28 de octubre de 2016

CAPÍTULO 4: Buscando piso

Una vez resuelto el tema del trabajo ya que en un par de semanas estábamos colocados los seis miembros de ambas familias mayores de edad.

Recuerdo que una fría  mañana de enero del 71 al salir de fábrica me dirigí en compañía de mi suegro a la urbanización para que nos confirmaran los precios de los pisos. Atravesamos el campo de fútbol y entramos en la oficina situada en uno de los locales comerciales del Bloque 3º. 


El Sr. Juan y su secretaria nos estuvieron  informando detalladamente de los precios y condiciones de las viviendas.

Como ya sabíamos lo cara que estaba la vivienda en Madrid las condiciones que nos pusieron nos parecieron extraordinarias: 50.000 Ptas. de entrada(300,51€) y 3.000 al mes(18,03€) durante 10 años.

Al día siguiente hicimos la reserva de tres pisos en la escalera C del bloque 3. Uno para mis suegros, otro para mis padres y el tercero para Rosa y para mí ya que nuestro enlace matrimonial estaba próximo.


En marzo nos entregaron la llaves y vinieron mis padres que se habían quedado en el pueblo.
Los pisos estaban desamueblados así poco a poco tuvimos que ir "vistiéndolos" para hacerlos más confortables. 

Recuerdo que lo primero que compramos en el piso de mis padres  fue una mesa y cuatro sillas de Muebles Can Parellada que era una tienda que había en el Bloque 2 regentada por los hermanos Isidoro y José Lupiáñez asociados con Agustín Vizuete. El gerente era
Demetrio González. Poco a poco fuimos comprando los muebles y todos los accesorios que los pisos necesitaban ya que sólo venían equipados con una cocina de gas. 

Recuerdo la ilusión que nos hizo un ventilador que compramos en Electrodomésticos Palma cuando llegaron los calores del verano.

Lo mismo sucedió cuando vinieron los crudos días del invierno y nos adquirimos a plazos una estufa Súper Ser de butano en una tienda de electrodomésticos que tenía en Les Fonts Juan Cazorla. Muchos vecinos subieron a verla porque era, según decía la publicidad de la época, "catalítica". 

Poco a poco fuimos adquiriendo todo lo que los pisos necesitaban para convertirse en confortables viviendas en las que éramos muy felices ya que teníamos trabajo, salud y, sobre todo, estábamos todos juntos formando una gran familia.

jueves, 27 de octubre de 2016

CAPÍTULO 5: Asociaciones vecinales

A finales de los 71 debido a la pobre infraestructura y la falta de equipamientos que tenía el barrio un grupo de personas con el corazón lleno de inquietudes comenzó a movilizarse para tratar de formar lo que sería el embrión de la Asociación de Vecinos.

Lo primero que se hizo fue hablar con Fopinsa y solicitarle un local para poder celebrar las reuniones y asambleas. La empresa les cedió un local del Bloque 4 que era el que estaba en construcción en aquellos momentos.

Se hicieron los primeros estatutos para presentarlos en la Diputación  Provincial donde fueron rechazados en varias ocasiones. Por fin se aprobaron en marzo del 72 y dio comienzo un largo periodo de reivindicaciones con el fin de lograr las mejoras necesarias para nuestro barrio.

En junio de ese mismo año la recién nacida AVV organizó con gran éxito la primera Fiesta de Can Parellada.

Creo recordar que los miembros de aquella primera junta eran:
Jesús y Francisco Moreno, Gerardo de la Cueva, Manolo Rodríguez, Antonio Merino, Jose Ignacio Gurrea, Emilio Sánchez, Domingo Díaz, Manuel Calderón, Francisco Pancorbo, Juan Sarriá....
Posteriormente se incorporó a la Junta José Plaza en calidad de presidente.

La Asociación adquirió a plazos una máquina de cine con la que se proyectaban semanalmente películas en el local del Bloque 4.

En Reyes la AVV compraba juguetes para proporcionárselos a los “Magos de Oriente” con menor coste del que tenían en los comercios.
También se comenzaron a organizar excursiones con gran aceptación de los canparellenses.

Se hicieron gestiones con el Ayuntamiento que habilitó unas naves como colegio provisional en el Bloque 2 al que ve venían dos maestr@s para impartir su docencia a los numerosos niñ@s que ya crecían en Can Parellada.

En estos locales estuvimos mi cuñado Manuel Calderón y yo dando clases nocturnas durante varios años. Fueron muchas personas mayores las que también se apuntaban ya que venían de sus tierras sin o con pocos estudios.
Los propios vecinos compraron cuatro cubas o contenedores para depositar la basura y le pagaban cincuenta pesetas al Sr. Cristóbal que las vaciaba con un carro tirado por un caballo.

En el año 70 se hicieron manifestaciones hasta conseguir que el Ayuntamiento construyera el colegio que el barrio necesitaba. La riera de Les Arenes divide al barrio en dos partes bien diferenciadas:
A la derecha el polígono industrial. A la izquierda la zona residencial.
El Plan de Ordenación "Can Parellada Residencial" fue aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo el 28 de febrero 1966.
El Plan de Ordenación "Can Parellada Ampliación" fue aprobado por la C.P.U. el 18 de diciembre de 1975.
En diciembre del 83 se redactó el Proyecto de Urbanización pero, a causa de problemas con la empresa Fopinsa, no se pone en marcha hasta febrero de 1986. 


A finales de los setenta se constituyeron la Asociación de
Propietarios las Torres de Can Parellada y la Asociación de Propietarios y Parcelistas de Can Parellada Ampliación. Así que en aquellos tiempos ya eran tres las asociaciones existentes en Can Parellada que trabajaban, cada una desde sus puntos de vista y con problemáticas diferentes, para conseguir las mejoras que tanto necesitaba nuestro barrio. Las relaciones entre ellas eran bastante cordiales.
El año 1986 se creó la Asociación de Vecinos Can Parellada Manzana10 que comprendía la zona delimitada por la calles Francia, Italia, Suecia y América(bloques amarillos). El motivo de la creación de esta asociación fue la penosa situación en el plano urbanístico que Fopinsa había dejado el barrio. En un tiempo récord comprendido entre el 16 de abril y el 31 de diciembre de 1986 se consiguió urbanizar toda la manzana con un presupuesto de 12 millones de pesetas de los cuales el Ayuntamiento de Terrassa aportó el 20% y el resto fue abonado por los 447 propietarios a razón de 23.360 ptas. cada uno.
El, por aquellos tiempos alcalde de Terrassa, Manel Royes, felicitó a la Asociación por la celeridad y el buen resultado obtenido con las obras.
Este proyecto le fue comunicado a los vecinos de la Manzana 1(pisos comprendidos entre las calles Holanda e Italia) pero fue desestimado.
A principio de los 80 la Asociación de Can Parellada Manzana10 y la Asociación de Propietarios y Parcelistas de Can Parellada Ampliación con Gabriel Zafra, Paco Rosa y Fina Ruiz a la cabeza movieron los hilos y se fundó el Centro Juvenil de Can Parellada que llegó a contar con 80/90 socios.
Funcionó bastante bien unos cuantos años realizando actos culturales, actividades de motivación y excursiones. Incluso recibió la visita del. por entonces, cónsul general de Nicaragua en Barcelona Sr. Moisés Arana Cantero. El Centro Juvenil fue, posiblemente, el embrión del futuro Esplai Can Parellada.
Allá por el año 1991 había una buena relación entre las cuatro asociaciones que existían en nuestro barrio así que un día se reunieron los presidentes de cada una de ellas José Ruiz, Paco Rosa, Jesús Moreno y Gabriel Zafra y tomaron el acuerdo de fusionarse pensando que sería lo mejor para Can Parellada. Se aprobaron los estatutos y la junta directiva de la nueva asociación quedó formada por José Ruiz como Presidente, Jesús Moreno como Vicepresidente 1º y Gabriel Zafra como Vicepresidente 2º.
Ante la caótica situación urbanística en que Fopinsa había dejado, tanto la zona de las torres, como la de los pisos, y como el Ayuntamiento de Terrassa no podía realizar las obras por ser zona privada se inició un proceso encabezado por Garcilaso Aguado para denunciar a la constructora. Se contrató un gabinete de abogados(Eduardo Moreno) que pronto descubrió que Fopinsa tenía más propiedades de las que se pensaba. Ante la denuncia presentada la empresa no tuvo otro remedio que sentarse a dialogar con el Ayuntamiento al que pasó algunas de sus propiedades a cambio de que ésta realizara las obras de urbanización de la zona de las torres.
La Asociación funcionó bastante bien durante unos cuantos años hasta que comenzaron a surgir discrepancias con la Asociación de Vecinos las Torres de Can Parellada por motivo de la problemática de los vados. Así que la Asociación de las Torres comenzó a funcionar de forma independiente.
Siguieron unos años en que la AVV consiguió grandes logros y mejoras para nuestro barrio además de organizar la Fiesta Mayor de cada año y numerosos eventos recreativos y culturales. Fueron unos años de luces para la asociación vecinal.
Pero como sucede tantas veces tras las luces vienen las sombras y eso ocurrió a partir del año 2014/15 en el que la AVV prácticamente dejó de funcionar.
Ante tal situación a finales del 2015 se reúnen un grupo de personas para formar una comisión gestora con la idea de reflotar la antigua asociación. Pero ante lo complicado de la situación se decide desestimar el proyecto y fundar la Nova AVV de Can Parellada que sería presidida por Gabriel Zafra.
Por otro lado el 13-03-2016 se constituye la A. de Veïns i Veïnes de Can Parellada per la unitat del nostre barri presidida por Gracia Plaza.
Así que en la actualidad hay tres asociaciones vecinales operando en nuestro barrio: La Asociación de Propietarios las Torres de Can Parellada, la Nova AVV de Can Parellada y la A. de Veïns i Veïnes de Can Parellada per la unitat del nostre barri.
Últimamente se ha creado una Asociación Musulmana con sede en la calle América y la “Asociación Cultural Cruz de Mayo” en la zona del Mercado de los "pisos nuevos".


miércoles, 26 de octubre de 2016

CAPÍTULO 6: Se funda el C.D. Can Parellada



Equipo del C.D. Can Parellada del año de su fundación 1971



Solamente llevaba unos días en nuestra nueva vivienda de Can Parellada cuando un chavalito(Paco Garzón) subió a mi casa y me dijo que si podía bajar un momentito porque su padre y unas cuantas personas más querían hablar conmigo en el Bar Deportivo.
Bajé y después de hacer las presentaciones de rigor tomó la palabra Alfredo Garzón y me dijo:
"Mire no sé si sabrá que un grupo de chavales están haciendo un equipo de fútbol y como nos hemos enterado que Vd. es maestro y entiende de letras pensamos que podría ser el presidente para poder federarlo y entrar en competición con otros equipos"

Yo me quedé dubitativo porque mi deporte era el baloncesto y de fútbol entendía menos que un cura de hacer bolillos.
Ante la ilusión de este hombre y la de los que le acompañaban no tuve más remedio que aceptar.
Al día siguiente fui conociendo a los jugadores y aficionados: Blas García, Francisco Arenas(Zoco), Crisanto Soriano, Antonio Linares, Pepe Luis, Emilio Tena, José Luis Garzón.....
Sacando el tiempo de donde podía fui haciendo los contactos


necesarios para formar la junta directiva.
Como sede social elegimos el Bar Can Parellada que estaba situado en el Bloque 1º donde hoy está la Autoescuela.
En la parte trasera de dicho bloque estaba la Librería Iglesias cuyo propietario, José Iglesias(padre) era un hombre de fútbol que había estado toda su vida vinculado al Montserrat. Hablé con él y aceptó el cargo de Secretario.

Poco a poco se fue configurando la primera directiva que si no me equivoco quedó así:
Presidente: Manuel Tena
Vicepresidente: Alfredo Garzón
Vicepresidente 2º: Francisco Rodríguez
Secretario: José Iglesias
Tesorero: Patricio Martínez
Vocales: Simeón Cuerdo, Francisco Pancorbo, Manuel Fernández (Peliche), Manuel Delgado "Kinito", Megías....



Con prisas por la falta de tiempo preparamos las fichas de los jugadores para federar al equipo que, si no recuerdo mal, quedó encuadrado en el grupo IV de Tercera Regional.

Como anécdota contaré que, aunque ya habíamos diseñado y encargado el sello del Club, éste no llegaba hubo que fabricar uno con una patata. Con él se sellaron las primeras fichas y lo estuvimos utilizando hasta que nos llegó el auténtico.
Como no había fondos decidimos hacer el pedido de las redes, la máquina de marcar con cal el campo, el equipamiento de los jugadores y unos cuantos balones a Deportes Roma de Terrassa que nos lo financió todo(casi 20.000 ptas.) a pagar en doce meses y tuvimos que firmar las letras los miembros de la directiva.
Como no había vestuarios Fopinsa(la empresa constructora) nos dejó un local comercial en el cuarto bloque, que estaba en construcción para que los jugadores se cambiaran. Pusimos una ducha en el W.C. para que se asearan después de los partidos pero, eso si, solamente con agua fría. La caliente era un lujo que no podíamos permitirnos.

En aquella primera temporada se consiguieron 75 socios que pagaban 25 pesetas al año. Los directivos teníamos nuestro carnet especial federativo con el que podíamos entrar en cualquier campo de categoría regional. Pagábamos el doble que los socios.
Los partidos en nuestro campo se celebraban los domingos a las 12 y para poder ir sufragando los gastos se rifaba cada jornada una botella de coñac y un cartón de Ducados. Los encargados de la rifa eran Patricio, Peliche y Alfredo Garzón.
Cuando acababan los partidos, los jugadores, directivos y muchos de los espectadores nos íbamos a la sede del Club, Bar Can Parellada, donde comentábamos las incidencias partido y pasábamos juntos un buen rato tomando unas cañitas y degustando en gran armonía las excelentes tapas que la Sra. María nos preparaba.
En el verano del 72 se construyeron los primitivos vestuarios gracias al trabajo y a las aportaciones económicas de socios y jugadores: Pepito, Crisanto, Zoco, Linares, Iglesias, Emilio Tena, Blas, Garzón, Simeón, Palma, Rojas, Miguel, etc. hicieron posible la finalización de las obras. Gran parte de los materiales fueron cedidos por Fopinsa a la que desde aquí(aunque ya ha desaparecido) queremos mostrarle nuestro agradecimiento, sobre todo, a sus representantes los Sres. Daniel y Juan.
1973-Entrega de medallas del Trofeo Juan Palma(Marina-Tena)
Se estableció una dura competencia deportiva con los equipos próximos al barrio ( Montserrat, San José de Can Palet, Egara y Les Fonts). Los seguidores de Les Fonts venían a nuestro campo con tambores, cacerolas y palos. Aunque hay que reconocer que la sangre nunca llegó al río, mejor dicho, a la riera.
El campo de fútbol se hizo en el terreno que cedió la empresa constructora del barrio Fopinsa. Dicha cesión fue verbal y aquí comenzaron los problemas cuando se iniciaron las obras del colegio “Josep Ventalló” y el Ayuntamiento comunicó al Club que el campo de fútbol tenía que desaparecer porque la pista de atletismo de dicho colegio iba a continuación de la de baloncesto.
Ni el Ayuntamiento ni Fopinsa daban otro terreno y únicamente ofrecían la posibilidad de fusionarnos con Les Fonts. Esta idea aterraba a los directivos y socios porque significaría la desaparición del Club( ¿quién se iba a desplazar a Les Fonts a ver los partidos?).
1975- Equipo de casados, de pie: Juan José, Medina, ?, Pancorbo, Palma, Lorenzo. Agachados: Peña, Amancio, ?, ?, ?, y Pedro.
Tras numerosos contactos con el Ayuntamiento se consiguió que ésta cediera a modificar los planos y la dichosa pista se construyera perpendicular a la pista de baloncesto.Tuvimos que correr el campo unos 25 metros hacia el actual Carrefour.
El equipo ya se codeaba con los de su categoría y en la temporada 1973-74 logró jugar la promoción a 2ª Regional con el Caldes de Montbuí.

martes, 25 de octubre de 2016

CAPÍTULO 7: Los años 70


Paso a paso, línea a línea Can Parellada fue escribiendo su historia con mucho sudor, alegrías, luces y sombras.
Hagamos un breve recorrido a través de ella comenzando por los principales establecimientos que eran emblemáticos en aquellos primeros tiempos:

Bar Can Parellada
Situado en la esquina del Bloque 1 donde hoy está la Autoescuela estaba regentado por Antonio Martínez y su Sra. María. Era, digamos, el centro social del barrio en aquellos primeros tiempos. Había la costumbre de acudir a él por las tardes para jugar al tute o simplemente charlar con los amigos de los temas relevantes del momento.
Recuerdo que más de una vez cuando venía de pescar del río Cardoner le traía, desinteresadamente, a la Sra. María unos cuantos kilos de carpas y barbos que ella preparaba y freía para ponérselos como aperitivos gratis a sus clientes.
¡¡Qué manos tenía la buena Sra. que conseguía que aquellos humildes peces de río nos supiesen a gloria!!
En el verano se sacaban las mesas a la acera y nos estábamos conversando hasta bien entrada la noche.
Allí celebrábamos las Verbenas de San Juan en la que cada vecino traía alguna tortilla o cualquier clase de viandas que eran compartidas con gran alegría entre petardos y algunas cañitas de cerveza por todos los asistentes.
A la caída de las tardes se organizaban partidas de dominó o de tute en las que participaban numerosos canparellenses. Yo recuerdo que iba todos los viernes y jugaba dos o tres partidas de tute por parejas. Los que perdían tenían que pagar las consumiciones que habíamos tomado.
Cuando sus dueños lo dejaron para regresar a Andalucía fue regentado durante bastantes años por Carlos González y sus padres Manuel y María hasta que fue cerrado por causa de la prematura muerte de Carlos.
Manuel y María volvieron a su Galicia natal.

Locales donde estaba el Bar Can Parellada


Librería Iglesias
Estaba situada en la parte trasera del Bloque 1. En sus primeros años estaba dirigida por José Iglesias( padre) que vivía en Montserrat. En ella se vendía principalmente tabaco, sobres, sellos para las cartas, cuadernos, lápices. etc. etc.
Además era el único establecimiento del barrio donde se empezaron a sellar las famosas quinielas.
Como su dueño fue el primer Secretario que tuvo al C.D. Can Parellada en este local y con una pequeña Olivetti se hicieron durante bastantes años las fichas y documentos del Club.
Posteriormente la librería pasó a su hijo Pepe Iglesias que continuó con el negocio hasta que lo cerró por tener que trasladarse a Castellar del Vallès.


Bar Sol y Sombra
(Ahora La Peña Pajaril)
También estaba situado en el Bloque 1 entre la tienda de Carmen y Autoservicios Milla.
Fue inaugurado en.... por Luis Amate. En principio tuvo bastante éxito aunque siempre estuvo eclipsado por el Bar Can Parellada y el Bar Deportivo del que hablaré más tarde.
En su interior los fines de semana se celebraban sesiones de cante flamenco en las que actuaban aficionados aficionados locales como Manolillo Linares y "El Niño de Jaén".
Posteriormente y hasta llegar a nuestros días el bar pasó por numerosos administradores:
Linares, Juan "el yesero", Arturo y María, José, Alejandro, Juan Delgado, Antonio, Paco Mari, Jacinto....
Desde 1982 está regentado por Juan Delgado que con el nombre de Bar La Peña Pajaril está abierto actualmente con gran éxito siendo el bar más antiguo de Can Parellada.





Carmen "La de los Juguetes"
Carmen recuerda la gran armonía y vecindad que había entre todos la habitantes que llegaban a Can Parellada en aquellos primeros tiempos. Además de su piso en el Bl. 3 compraron unos locales comerciales en el 4. Un día unas vecinas le comentaron que por qué no ponía una tienda de juguetes ya que en el barrio no había ninguna y tenían que desplazarse a Tarrasa o Rubí para hacer los encargos a los Reyes. Carmen no se lo pensó dos veces y, con la ayuda de su marido , comenzaron a montar las estanterías con madera y las típicas barras de "mecano".
El año 1974 inauguraron la tienda que funcionó con bastante éxito. Los vecinos apartaban los juguetes varios meses antes para que los Reyes pudieran recogerlos en su fecha señalada .
Recuerda Carmen que un año hubo problemas en una fábrica (TIVISA) y varios de sus clientes, que tenían apartados sus juguetes, no pudieron cumplir en la fecha prevista. Ella no podía permitir que los niños se quedaran sin sus juguetes así que cuando llegó el día, o mejor dicho, la noche"se los entregó a los Reyes" para que pudieran hacer su reparto completo por Can Parellada.
A partir del año 1978 con la llegada de los grandes almacenes al barrio Carmen tuvo que ir reciclando la tienda porque no podía competir con los precios que ofrecía Híper(después PrYca y actualmente Carrefour).
una tienda muy peculiar ya que Carmen vendía mucho por encargo. Le pedían una sartén pues ella preguntaba el precio le sumaba su ganancia y si al cliente/a le parecía bien la compraba. Que llegaba el verano y le pedían una silla para la playa pues repetía todo lo dicho anteriormente y realizaba la venta.
Un día tuvo la idea de confeccionar para ella un ramo de flores. Cuando lo vieron sus amigas Virtudes, Ana y Fina la animaron a que hiciera más porque le había quedado preciso. Así fue como esta canparellense fue pasando de "Carmen de los juguetes" a "Carmen de las flores".
La Mercería y Bisutería Anais
Situada en el Bloque 2 fue inaugurada en los años setenta por la Sra. Pilar y la Sra. Rosario, todo el barrio las recuerda con mucho cariño, al día de hoy son octogenarias.
Ellas prestaron un gran servicio al barrio en aquellos difíciles años con la venta de artículos de droguería, lencería, ropa de hogar...etc.
Cuando les llegó la hora de la jubilación pusieron en la puerta un cartel que decía "Se traspasa".
A Montse y a su hermana Isabel les llamó la atención y en unos cuantos días pasaron a ser ellas las que vendían en aquella humilde tienda del barrio que las había visto crecer.
Le dieron un aire nuevo y fresco a los escaparates y al interior de la tienda allá por los años noventa.
Ahí están en la actualidad luchando mucho porque corren tiempos muy duros; pero, como dice la canción del Duo Dinámico, resistirán.


Bar Deportivo
Estaba situado en el Bloque 3 donde hoy se encuentra El Rinconcito. Era un bar muy amplio ya que daba a las dos calles. Estaba regentado por Francisco Rodríguez con el que trabajaban sus hijos Antonio, Miguel y Antonia. Tuvo bastante clientela sobre todo de fuera ya que la gente venía atraída por su excelente cocina y por los mariscos que en él se podían degustar.


Aquí estaba el Bar Deportivo


Bar "Linares"
Fue inaugurado el año 1979 por Diego Bonil más conocido en el barrio por “Linares”. Estaba situado en el Bl. 2, en el local en que se encuentra actualmente “El Chollo”. Diego ya tenía experiencia en el tema porque, antes de venir a Can Parellada regentaba en el Torrente de la Maurina un bar con el mismo nombre y luego estuvo dos o tres años en el Sol y Sombra de nuestro barrio.
Como Diego tenía su trabajo el bar funcionaba gracias a su mujer María y a sus hijos Ángel, Diego que aunque con poquitos años, ayudaban lo que podían.
En el aspecto culinario había que destacar las tapas callos, los calamares a la romana y asadura que preparaba María y que hacían las delicias de los clientes del bar.
Algunos cazadores como Domingo, Fernando, Antonio y algunos más traían los conejos que cazaban y María se los preparaba para su posterior degustación.
A la jubilación de Diego y María pasaron a regentar el bar sus hijos Ángel y Diego.
Siempre fue un bar familiar en el que nos sentíamos muy agusto hasta su cierre el año 1992.



Lugar dende estaba el bar Linares

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Bar La Bodeguilla/La Taberna
Situado en la esquina del Bloque 3 fue inaugurado el año 1982 por sus dueños Diego García y Antonia.
Siempre ha sido un bar familiar ya que cuando sus dueños se jubilaron siguieron y siguen en él Juan Antonio(hijo de Diego y Antonia) y su esposa Rosa.
En sus inicios la parte izquierda del bar estaba habilitada para vender algunos comestibles.



Bar Alicates
También situado en el Bloque 3 justo detrás de La Bodeguilla mirando para el campo de fútbol.
Su primer dueño fue Julián Ceballos (más conocido como "Alicates").
En aquellos tiempos estaba muy de moda "jugar a los boletos". Eran unas pequeñas papelillas triangulares dobladas para que no se viera lo que ponía su interior. Dichas papeletas venían en dos bolsas de plástico. En una grande las que no tenían premio y en otra más pequeña las premiadas. Así que si el dueño del bar quería y no las mezclaba todas en un principio como sería lo correcto podía, con un poco de disimulo, dar los premios a quien quisiera o esperar que estos salieran al final para que el personal siguiera jugando. En la mayoría ponía, "No ha tenido suerte. Siga jugando". En las premiadas había un número que había que abrir en un panel para descubrir la cuantía del premio. Estos eran de 5. 10, 25, 50, 100, 250, 500, 1000 y 5000 pesetas. Cada papeleta costaba 5 ptas. Prácticamente se jugaba en todos los bares pero como no estaban autorizados la policía municipal, que en unos años hizo la vista gorda o no tenían órdenes de actuar, comenzó a tomar cartas en el asunto hasta que finalmente desaparecieron.




VIDEO


Bar Minuto

Estaba en el Bloque 2 dirigido por el pintoresco y entrañable
personaje que llevaba su nombre. En la parte de atrás
montaban una especie de escenario para ofrecer a sus
clientes espectáculos de variedades en las que participaban
aficionados del barrio y algún otro venido de fuera.
Me cuentan como anécdota graciosa que una vez le pidió un
jugador ocho o diez boletos. El bueno de Minuto se equivocó y metió la mano en la bolsa de los premios. Cuando el parroquiano comenzó a sacar premio tras premio se dio cuenta de su error pero era demasiado tarde.

Bar Rojas (Ahora Bar Cafetería Delcy) 
Otro de los bares supervivientes de la década de los setenta que aún aguanta el paso del tiempo en el Bloque 4 de nuestro barrio. Estaba regentado por su dueño y fundador José Rojas hombre al que le gustaba mucho el fútbol. Como bético tenía el local decorado con banderines, bufandas y fotografías del equipo verdiblanco.
Hubo una época en la que los jugadores del C.D. Can Parellada se cambiaban en él hasta que se construyeron los vestuarios en la entidad deportiva.




Bar Linares:
Fue inaugurado el año 1979 por Diego Bonil más conocido en el barrio por “Linares”. Estaba situado en el Bl. 2, en el local en que se encuentra actualmente “El Chollo”. Diego ya tenía experiencia en el tema porque, antes de venir a Can Parellada regentó en el Torrente de la Maurina un bar con el mismo nombre y luego estuvo dos o tres años en el Sol y Sombra de nuestro barrio.
Como Diego tenía su trabajo el bar funcionaba gracias a su mujer María y a sus hijos Ángel y Diego que aunque con poquitos años, ayudaban lo que podían.
En el aspecto culinario había que destacar las tapas callos, los calamares a la romana y asadura que preparaba María y que hacían las delicias de los clientes del bar.
Algunos cazadores como Domingo, Fernando, Antonio y algunos más traían los conejos que cazaban y María se los preparaba para su posterior degustación.
A la jubilación de Diego y María pasaron a regentar el bar sus hijos Ángel y Diego.
Siempre fue un bar familiar en el que nos sentíamos muy agusto hasta su cierre el año 1992
.


Lugar donde estaba el Bar Linares


Armería y Deportes Tena
A finales de los setenta los hermanos Tena inauguraron una tienda en el Bloque 3 al lado del Bar Deportivo dedicada a la venta de artículos de caza, pesca y deportes. En época de Reyes se ampliaba con la oferta de juguetes que los clientes apartaban y abonaban en unos cuantos plazos. Funcionó bastante bien ya que se vendían gran cantidad de escopetas y rifles del 22 e incluso junto con la armería Santi de Sabadell llegaron a tener su propia marca de cartuchos: TENSAN.
La armería promocionó la creación de una asociación de tiro al plato a la que además de los canparellenses se apuntaron numerosos socios de Rubí y Terrassa.
Se buscó un terreno apropiado en Las Martinas y en unos meses se construyó el campo de tiro dotado de unas magníficas instalaciones.
La Guardia Civil autorizaba las tiradas de forma provisional hasta que llegase de Madrid el documento definitivo.
No sabemos por qué motivo pero el caso es que la autorización definitiva no llegó y ante las trabas que iban surgiendo cada vez en mayor medida tuvimos que cerrar el campo.
Al cabo de unos años la Armería cerró sus puertas ya que sus dueños tuvieron que regresar a Extremadura por motivos personales.



Locales donde estaba la Armería Tena

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LA CAZA EN CAN PARELLADA EN AQUELLOS PRIMEROS TIEMPOS





Los primeros recuerdos que tengo de la caza en Can Parellada se remontan a los últimos años de la década de los 60.
El primer "cazadero" se encontraba en unas viñas y frutales que había en lo que hoy es Carrefour y en
él, además de conejos y zorzales, siempre saltaba alguna que otra perdiz.
En la parte de arriba del Bellot había unos olivares bordeados de almendros que era una zona muy querenciosa para zorzales, estorninos y palomas.Todos los años se veía alguna bandada de perdices que nos llenaban de expectativas y de ilusiones.

De aquellos primeros años salieron numerosos cazadores del barrio: Los hermanos Tena: Manolo, Emilio y Luis, Andrés Díaz, Morato, Juan de Dios, José Vega, Cándido, Pedro Agudo, Cuenca, Juan Luis, El Pescatero, José, Manolo,Ferrer, Juan Mesa.etc.Todo este grupo se dedicaba a "la pluma".
De otro lado salieron los "conejeros" encabezados por Francisco Ligera, Marín(padre),Morato(abuelo), David, Villanueva, Domingo, José, Juan etc, etc.
Cuando llegaban los fríos de diciembre uno de nuestros lugares favoritos era La Fuente de las Cañas(al lado de San Lorenzo) ya que, además de estar cerca, era un lugar ideal de zorzales. En un día normal se colgaban una media de 12 a 15 piezas por cazador. Recuerdo que un año yo hice una percha de 63 y eso que nos quedamos sin cartuchos ¡Qué tiempos!.

Otra zona de caza era Cuatro Vientos/Las Martinas donde nos divertíamos con los zorzales que empezaban a pasar muy temprano haciendo el lance muy difícil y el cobro todavía más.
En los años posteriores todas estos cazaderos fueron desapareciendo convirtiéndose en "Zonas de Seguridad.(Seguridad...¿ para quién?.. si en ellos nunca hubo ningún accidente).
No tuvimos otro remedio que empezar a salir fuera y recorrer numerosos cotos de Lleida y Tarragona:
Cerviá, La Juncosa, Llardecans, El Torm, Albí Vinaixa, La Granadella, Espolla, Arbeca, Sant Climent de Sasebes y Reus eran nuestros lugares preferidos.
Un día en Llardecans cobramos casi 700 zorzales. Recuerdo que llenamos un saco con bolsas del entonces Pryca.

A finales de los 70, ante el continuo aumento de cazadores en el barrio, se inauguró en el Bloque III la Armería Tena y, por iniciativa de unos cuantos cazadores, se construyó el Campo de Tiro al plato de las Martinas que tuvo que ser cerrado a los dos años por no conceder las autoridades competentes los correspondientes permisos.
Ante la continua desaparición de los tradicionales "cazaderos" comenzaron a ponerse de moda los Cotos de Caza Intensiva donde, al menos, se podían adiestrar los perros y practicar el tiro con codornices, colines de Virginia, perdices o faisanes. Caldas y Serrascanyes eran los preferidos por los cazadores de Can Parellada.
En la actualidad la actividad cinegética del barrio, salvo alguna excepción, se desarrolla en los terrenos de La Sociedad de Cazadores de Terrassa. La mayoría de la caza es "sembrada" pero, qué vamos a hacer, mejor es que nada...............…


LOS PRIMEROS PESCADORES
La mayoría de los habitantes del barrio eran personas jóvenes con enormes ganas de vivir y practicar deportes así que comenzaron a hacerse grupitos de personas con aficiones afines que trataban de disfrutar con lo que a ellos les gustaba.
El Sr. Antonio Galán fue el impulsor de la pesca en Can Parellada. Hizo un grupo con Pepe Iglesias(hijo), Crisanto Soriano, algunos más y yo mismo que nos pateábamos la Costa Brava en busca de doradas, sargos y palometas.
También practicábamos la pesca de río principalmente en el Cardener donde abundaban las carpas y los barbos.


AÑO 1974
ASCENSO DEL C.D.CAN PARELLADA A 2ª REGIONAL


En la temporada 1973-74 logró el C.D. Can Parellada jugar la promoción a 2ª Regional con el Caldes de Montbuí.
El partido de ida se jugó en casa y el resultado fue de 1-1. El de vuelta en Caldes fue de fábula y se empató 2-2, pero un lío entre los jugadores de ambos equipos hizo que se suspendiera la prórroga.
Ésta se jugó a puerta cerrada (la afición del Can Parellada vio y animó al equipo desde una piscina contigua al campo).Se llegó a la tanda de penaltis y, tras marcar López Burgos el último y decisivo, se consiguió el ansiado ascenso.
El regreso fue apoteósico con gran cantidad de coches tocando los cláxones y aireando las banderas del Club.


ESCOLA BRESSOL MUNICIPAL L’ESQUITX



L’escola la va construir l’Ajuntament de Terrassa l’any 1975, al carrer Amèrica s/n, formant part de l’edifici de l’escola Josep Ventalló.

Aproximadament l’any 1977 l’Ajuntament es va fer càrrec del personal laboral fix i amb la creació del Patronat Municipal d’Escoles Bressol al 1980 i posteriorment del Patronat Municipal d’Educació ( PAME) al 1987, el centre formà part de les 10 escoles bressol del moment de titularitat pública de la ciutat.

L’11 de gener de 1999 el centre té una nova ubicació al carrer Alemanya 110, amb l’adequació de l’edifici d’un antic preescolar.
Actualment l’escola pertany  a l’Ajuntament de Terrassa i forma part de les onze escoles bressol municipals de la ciutat.

L’escola bressol l’Esquitx des del curs 2010-11 s’ha transformat en Comunitat d’Aprenentatge, un innovador projecte.

Aquesta metodologia de treball, basada en estudis internacionals, permet que veïns, veïnes i entitats ciutadanes estiguin convidats a treballar en l’educació dels més petits. Totes i tots podem ensenyar i fer realitat una educació més solidària i democràtica, es parla d’educació del segle XXI, educació de la participació.
La idea principal és la implicació en el procés d’aprenentatge de l’infant de tot l’entorn ( totes i tots aprenem de tots).


La nostra escola també a través del treball en Xarxa promou actuacions conjuntes amb diferents estaments i organitzacions del barri com les Escoles  J. Ventalló, Cesc Aldea, el CAP Antoni Creus, l’IES Egara i els Serveis Socials.

El anterior escrito es una colaboración de la Escola Bressol L´Esquitx. (Gracias)
1975
JUAN JOSÉ FERNÁNDEZ FUNDA EL EXTREMADURA

En la temporada 75-76 Juan José Fernández fundó, aparte del C.D.Can Parellada por motivos federativos, el C.P. Extremadura que en las tres primeras temporadas fue campeón de sus respectivas categorías.

BREVE RESUMEN DE LA HISTORIA DE CAN PARELLADA Y DE LA ESCUELA PÚBLICA JOSEP VENTALLÓ Y VINTRÓ(Desde el punto de vista docente)

1974- Entrega al barrio del Colegio Josep Ventalló

Can Parellada es un barrio que pertenece a Terrassa, pero que se encuentra a las afueras, a una distancia aproximada de 5 km. que tiene además dificultades de comunicación en todos los niveles ya que los medios de transporte no son muchos y con poca frecuencia.

Mayoritariamente la población del barrio la forman trabajadores inmigrantes que ya habían vivido antes en otros barrios de la comarca o de Cataluña. Esta situación de desarraigo se ha agravado últimamente porque el índice de paro ha ido aumentando. Existe un alto porcentaje de analfabetismo y el barrio no dispone de ningún tipo de centros culturales  o de esplais.

El centro público Josep Ventalló y Vintró es el único colegio que existe en el barrio aunque está aprobada la construcción de una nueva escuela de la que aún no se ha colocado la primera piedra. En estos momentos la escuela pública más cercana se encuentra a unos 4 km.

Las sucesivas transformaciones que el colegio ha sufrido se corresponden con la evolución que el barrio ha tenido desde sus inicios hasta ahora. Esta evolución se puede definir o dividir en cuatro grandes periodos:

a)-Periodo 1967/69:

Cuando nace el barrio. La situación comienza con 320 viviendas con una estructura de isla de casas y algunas torres afiliadas. El barrio no tiene ninguna escuela.

b)-Periodo 1973/75:

Se incrementa el número con 368 viviendas más. Es en este periodo cuando dentro del "Plan de urgencia" se comienza la construcción del Colegio Josep Ventalló que acogerá provisionalmente la población escolar de Can Parellada y Les Fonts. Durante el curso 74-75 se inaugura el Colegio que disponía de grandes espacios, porche, biblioteca, laboratorio, sala de audiovisuales, comedor y 16 aulas de EGB. Parte del patio es cedido al barrio por un acuerdo con el Ayuntamiento para hacer un campo de fútbol.

c)-Periodo 1976/79:

En este periodo se incrementa el número de viviendas con 322 más. La situación escolar se va agravando. Había que considerar que el índice de natalidad crecía continuamente ya que muchos de los matrimonios eran jóvenes y el colegio se veía obligado a recoger toda la población escolar. Desaparecieron los grandes espacios, pasillos y tutorías y de estas transformaciones surgieron seis nuevas aulas. Desapareció el porche, la sala de audiovisuales(en el porche se construyó lo que ahora es la Guardería Municipal, independiente del colegio).
Durante estos años el colegio ha tenido que rehabilitar espacios que tenían unas funciones concretas como espacios destinados a nuevas aulas.
Aparecen también los anexos que, poco a poco, irán solucionando los problemas de escolarización del barrio y que se unirán a la estructura del Colegio:
-Un aulari de 6 aulas en terrenos próximos al Colegio(Híper).
-Un aulari de 4 aulas a 3 km. del Colegio(Les Fonts).
-Dos aulas habilitadas en los bajos del Bloque 2º.

d)-Periodo 1980/81:

Lacalidad de la enseñanza se encuentra en un detrimento cada vez más lastimoso motivado por los puntos siguientes:
-Masificación: En muchos casos se supera el ratio de 35 alumnos/clase.
-Clases habilitadas y anexos prefabricados. Algunas de estas aulas no tienen las condiciones necesarias(espacio, iluminación).
La distancia en que se encuentran todos los anexos del Colegio es un factor que origina muchos problemas tanto de coordinación por parte del profesorado como por la integración de los alumnos en el mismo centro.
El proceso de crecimiento del Colegio lo ha convertido en un centro GIGANTE aunque en sus inicios tenía que ser una escuela de 16 unidades. El Colegio Josep Ventalló tiene ahora 37 unidades, 40 maestros y acoge una población de 1.100 alumnos obligados a habilitar cuatro locales comerciales más para cubrir la demanda escolar. Los locales están situados  al lado de los ya habilitados en el periodo 80/81. Son locales que no reúnen las mínimas condiciones de escolaridad pero consigue no aumentar la escasísima cifra de niños sin escolarizar en Terrassa. Las aulas ya están quintuplicadas(Preescolar 5 años) y el próximo curso ya nos encontraremos con la existencia de cinco aulas repartidas en anexos.

e)-Periodo 1982/83:

Durante este periodo se unen dos nuevas aulas habilitadas en una torre particular que acoge a niños de cuatro años. En este periodo el Colegio tiene 5 anexos con un total de 18 aulas.

f)-Previsiones para el curso 1983/84:

Durante el verano se habilitarán 2 aulas nuevas en el primer piso de la torre particular. Es decir que en el próximo curso habrá 20 aulas fuera del Colegio y 19 dentro del recinto.

Año1976

ESTAFETA DE CORREOS DE CAN PARELLADA
José Sánchez Murillo el primer cartero de Can Parellada con su nieto Raúl Darío

En aquellos primeros años las cartas que llegaban a Can Parellada y Les Fonts eran repartidas por el único cartero que ha había para la zona, el Sr. Gaspar. 

A mediados de los 70 llegó a nuestro barrio la familia Sánchez Dávila procedente de Extremadura. A los pocos meses de su estancia en Can Parellada se enteraron que Correos necesitaba personal para la zona ya que la población estaba creciendo a pasos agigantados y al Sr. Gaspar le era prácticamente imposible realizar el reparto con la eficacia necesaria.

Al día siguiente de recibir dicha información José Sánchez Murillo se presentó en la oficina de correos de Terrassa para solicitar la plaza. Después de un breve parlamento el funcionario que lo atendió salió del despacho y en un par de minutos se presentó con una enorme cartera, el sello de Correos y algunos papeles más que se necesitaban para que el neófito pudiese empezar a desarrollar su trabajo. 

"Tenga, la plaza es suya. Ya puede comenzar"-le dijo.

La correspondencia de Can Parellada y Les Fonts llegaba en los Ferrocarriles Catalanes. Gaspar tenía una vieja furgoneta Citroën y cada día, él y José se acercaban a la estación de Les Fonts para recoger las sacas.  
Dentro del mismo vehículo, que tenían aparcado delante del Casal, hacían la separación de la correspondencia: Gaspar cogía la de Les Fonts y José la de Can Parellada y la zona industrial.

Los primeros días del nuevo cartero fueron muy complicados porque las calles no tenían nombre. Se les conocían como Manzana 7, Manzana 18 etc.etc.

Como era nuevo en  el barrio le ayudaban su hija Clemen y su futuro yerno Gabriel Zafra. Había días que les daban las once y las doce repartiendo la correspondencia. Alguna que otra vez llamaban a las casas y no les abrían porque no se creían que fuera el cartero.

José era muy estricto en el cumplimiento de su deber. En aquella época se utilizaban mucho los giros postales y, aunque fuera
domingo o día de fiesta, salía a entregarlos porque sabía que la persona destinataria estaba esperando el dinero.

Cuando llovía Gaspar y José se ponían perdidos. Un día los vio empapados el sacerdote de les Fonts(el Pare Pere) . 
"Así no podéis seguir"-les dijo. 
Se los llevó a la Parroquia y en la Sacristía les colocó una mesa para que hicieran el reparto.

La oficina de Correos de Can Parellada era la casa de José que estaba en lo que hoy es calle Italia B.2. Allí tenía colocadas unas estanterías y  su propio despacho.

Pasaron unos años y viendo que aquello era totalmente impropio fueron a hablar con el jefe de Correos de Terrassa  que les dijo que trataran de buscar un local en Can Parellada que ellos lo alquilarían. 
Se hicieron algunas gestiones pero el caso es que no se solucionó el tema. Se mandaron algunos escritos a Madrid, a la Dirección Provincial de Barcelona, al Ayuntamiento de Terrassa solicitando la la solución del problema. Después de numerosas negociaciones se consiguió que al Ayuntamiento cediese el solar que había contiguo al ambulatorio para que se construyera la Oficina de Correos de Can Parellada. Por fin empezaron las obras. El Ayuntamiento habilitó un local en el parvulario que había delante de la iglesia de Les Fonts  y allí funcionó la estafeta de Correos hasta que el nuevo edificio de Can Parellada estuvo terminado. 

José no pudo disfrutar de las nuevas instalaciones  por las que tanto había luchado ya que  murió a causa de un infarto una mañana de junio del año 1989 cuando se disponía a iniciar su trabajo.




Julio de 1978
LA PRIMERA FIESTA MAYOR EN LA ZONA DEL MERCADO

Corrían los primeros meses del año 1978 cuando la cúpula directiva del PSUC de Can Parellada formada, entre otros, por José Lázaro, que posteriormente sería concejal del Ayuntamiento de Terrassa, Miguel Rodríguez, que estuvo preso en el Valle de los Caídos, Manuel “el Minero”, Criado y Gabriel Llamas se reunieron para tratar de organizar la Primera Fiesta Mayor de Can Parellada en los conocidos por “Pisos nuevos” o zona del mercado.
Se pusieron manos a la obra y, con la ayuda de otros vecinos, consiguieron realizar unas magníficas fiestas para gozo y disfrute de los habitantes canparellenses.
Delante de la sede del PSUC se instalaron “El tren de la bruja” y “Los coches de choque” en los que la numerosa chiquillada disfrutó de lo lindo.
Distintas empresas proporcionaron gratuitamente vino, coca-cola y sidra en abundancia que no fueron desaprovechados por los que asistían al evento.
En el pasillo del interior del Mercado se organizaron unas estupendas veladas de baile que duraban hasta bien entrada la noche.
Estas fiestas se repitieron durante varios años más hasta que algunos vecinos empezaron a quejarse del ruido que hacía el compresor y hubo que trasladarlas a la plaza de Joan Santamaría.